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Encontraron los cuerpos de las turistas israelíes desaparecidas en Mendoza

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Encontraron los cuerpos de las turistas israelíes desaparecidas en Mendoza
Mendoza. Dos mujeres israelitas, turistas, son buscadas como desaparecidas. Pirhya Sarusi, de 63, y Lily Pereg, de 54, estaban vacacionando en Mendoza. FOTO CLARIN

Pyrhia Sarusi y Lily Pereg habían arribado de vacaciones al país el viernes 11. El último registro de ellas es una filmación en las que se las ve ingresando el día siguiente a la casa de Nicolás Gil Pereg, detenido ayer e imputado por los delitos de homicidio simple y homicidio agravado por el vínculo.

Tras dos semanas de investigaciones, la búsqueda de las turistas israelíes finalizó de la peor manera. Las hermanas Pyrhia Sarusi (63 años) y Lily Pereg (54) fueron halladas muertas este sábado en la casa de Nicolás Gil Pereg, el hijo y sobrino de ellas, quien ayer fue detenido e imputado por los delitos de homicidio simple y homicidio agravado por el vínculo.

Hoy, la fiscal de Homicidios Claudia Ríos ordenó allanar por cuarta vez la propiedad de Gil Pereg luego de que en las últimas horas se conocieran los resultados de los análisis a muestras de sangre encontradas en la vivienda, que fueron cotejadas con restos recolectados de un cepillo de dientes que se secuestró en el departamento que alquilaron las turistas.

Los cadáveres fueron encontrados enterrados y cubiertos de piedras en el fondo de la vivienda del hombre, un terreno amplio, ubicado en la calle Julio A. Roca 6079 del barrio Buena Nueva de la localidad de Guaymallén. La necropsia determinará las causales del homicidio y la fecha. También es materia de investigación si el imputado habría actuado solo o con un cómplice.

Nicolás Gil Pereg (Télam)

Nicolás Gil Pereg (Télam)

El caso comenzó a trascender en la mañana del pasado miércoles 16, cuando los familiares de las hermanas fallecidas iniciaron una cruzada en las redes sociales para encontrarlas. Las turistas habían llegado al país de vacaciones. Arribaron a Mendoza hace dos semanas, el viernes 11. Pero desde entonces nadie supo más nada de ellas, a excepción de una persona, el hijo de una de ellas, Nicolás Gil Pereg.

El hombre, de 36 años, fue quien radicó la denuncia por la desaparición de sus parientes. Dijo ante la Justicia que compartió junto a su madre y a su tía toda la jornada del sábado 12. Según el testimonio, estuvo con ellas en su casa y la última vez que las vio fue en horas de la noche, cuando las acompañó a tomar el colectivo 120 que las llevaría hasta el departamento que alquilaban, en la calle España al 1139, en el centro de la capital provincial. Continuando su relato, aseguró quedaron en encontrarse al día siguiente, a las 10:30.

Lo mismo repitió ante la prensa, mostrándose siempre ofuscado por la inseguridad del barrio, asegurando que fue asaltado en muchas ocasiones y hasta lanzando posibles teorías por la desaparición: «Alguien, que puede haber venido de Israel, fue detrás de ellas para hacerles daño. O puede ser alguien que me odia acá, en la provincia, le hizo daño a ellas para vengarse de mí», reflexionó.

Sin embargo, con el correr de la investigación la versión se derrumbó y Gil Pereg pasó de ser testigo a sospechoso. Las contradicciones en su declaración surgieron al peritar la cámara de vigilancia del cementerio municipal ubicado en frente de la vivienda y que da a las puertas de la casa.

En los registros fílmicos los investigadores confirmaron que las dos mujeres ingresaron a la vivienda del detenido. Pero no encontraron imágenes de la misma cámara de cuando se retiran del lugar. ¿El motivo? Los cables fueron cortados. Otra pista en contra de Pereg fue que antes de realizar la denuncia se cortó su larga cabellera (tenía rastas) y se afeitó a cero.

Con estas y otras pruebas, la semana pasada se llevaron a cabo tres allanamientos al predio de Gil Pereg. En su domicilio hallaron tres millones de pesos, repartidos en dólares y euros. También un arsenal de armas, todas registradas. A los investigadores les llamó la atención las condiciones en las que vive: en la casa no hay dormitorios ni muebles y los pisos son de tierra.