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Un día como hoy, 30 de marzo, pero de 1981: Atentaban contra la vida de Ronald Reagan -presidente de EE.UU- (video)

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Ronald Reagan es empujado hacia su vehículo blindado para evitar más disparos el 30 de marzo de 1981. (Foto: Hemeroteca PL)

Fue noticia el 30 de marzo de 1981 un atentado en contra del presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan, mientras se retiraba de un hotel luego de un mitin.

El presidente Ronald Reagan fue baleado en el pecho por un agresor que le disparó desde corta distancia, pero se informó que el mandatario se hallaba en buen estado y había sido sometido a una operación para extraerle una bala de pequeño calibre.

El agresor, John Warnock Hinkley Jr., de 22 años de edad, residente en Evergreen, estado de Colorado, también hirió, pero de suma gravedad, al secretario de prensa de la Casa Blanca James Brady, a un agente del servicio secreto y a un policía de Washington.

Reagan ingresó en el hospital de la Universidad de Washington por sus propios medios y fue sometido a una operación. La policía arrestó en el acto al presunto agresor.

Brady, sangrando de la herida de la cabeza, fue llevado de urgencia al hospital. Posteriormente, se dijo que lo estaban operando y se hallaba en estado muy crítico.

La primera dama, Nancy Reagan, se apresuró a ir al hospital para reunirse con su esposo.

«El presidente se agarraba el costado izquierdo con el brazo y tenía la cabeza inclinada», dijo la testigo Illis King, que presenció la llegada de Reagan al hospital.

«Tenía sangre en la camisa. El saco lo llevaba abierto y podía verse la sangre corriéndole por la camisa», agregó.

El agente del servicio secreto herido fue identificado como Timothy J. McCarthy, de 32 años de edad, de Chicago. El policía herido de Washington fue identificado como Thomas K. Delahanty, de 45 años, que llevaba 17 años en la policía capitalina. Estaba muy grave con una herida en el cuello.

Reagan acababa de salir del hotel Washington Hilton, donde había hablado ante un grupo de líderes obreros, y saludaba al público congregado cuando se oyeron los disparos.

Antes de que Reagan pudiera moverse, los agentes del servicio secreto más cercanos lo empujaron hacia su automóvil blindado, haciéndolo sentarse en el mismo. Reagan, al parecer, no se dio cuenta en los primeros momentos de que había sido herido, y uno de sus acompañantes dijo que fue al hospital por sus propios medios.

Pero Brady y los dos policías, que aparentemente estaban en la línea de fuego, sufrieron heridas mucho más graves.

El atentado contra el presidente ocurrió en pleno día, ante las cámaras de las tres cadenas nacionales de televisión que estaban allí para filmar el discurso de Reagan ante el grupo obrero.

Brady y el subsecretario de la presidencia, Mike Deaver, estaban junto a Reagan cuando el presidente salió del hotel. Deaver se apartó de la línea de fuego cuando empezaron los disparos, pero Brady y los dos policías fueron alcanzados por las balas. Aunque Brady y los dos policías cayeron inmediatamente al suelo, nadie se dio cuenta de que Reagan había sido herido también.

Los testigos dijeron que escucharon entre tres y cinco disparos en rápida sucesión, que salieron del arma de un individuo que estaba vestido con un impermeable marrón. Al escucharse los disparos, muchas personas se arrojaron al suelo, y los policías se lanzaron sobre el agresor.

El atacante, John Hinkley Jr. padecía una enfermedad mental por lo que no pudo ser condenado por el atentado, en cambio fue internado en un hospital psiquiátrico ese mismo año, sitio en el que permaneció recluido durante 35 años hasta que fue liberado en 2016.

Fuente y foto Prensa Libre