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Un día como hoy…pero de 1994, Kurt Cobain daba fin a su vida y dejaba una carta de despedida.

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Kurt Cobain y su grupo Nirvana.

Kurt Donald Cobain nació en Aberdeen, 1967. Fue compositor, cantante, y el miembro fundador de Nirvana, mítica banda cuya breve trayectoria se halla unida al surgimiento del grunge a principios de los años 90.

A finales de 1985 formó su primera banda, Fecal Matter, tras algunas grabaciones y actuaciones caseras (la primera en 1987, en una fiesta de cumpleaños), Kurt Cobain rebautizó el grupo con su nombre definitivo, Nirvana. En 1988 un sello independiente, Sub Pop Records, editó el primer single de Nirvana, Love Buzz.

En 1991 Cobain decidió firmar para una gran discográfica, Geffen Records, y de este modo apareció Nevermind (1991), el segundo álbum de Nirvana, que desencadenó una auténtica revolución musical. El arranque de Nirvana y del grunge se sitúa en la masiva difusión por la MTV del videoclip del tema Smells Like Teen Spirit (extraído de Nevermind) y en su éxito arrollador.

Cobain soportaba mal la presión del éxito; fue precisamente por entonces cuando comenzó a inyectarse heroína. En 1992, Kurt Cobain contrajo matrimonio con Courtney Love cantante y guitarrista con la que había iniciado una relación dos años antes; en agosto del mismo año nació su hija Frances Bean, cuya custodia estuvieron a punto de perder por unas temerarias declaraciones de Courtney Love a la revista Vanity Fair: la madre confesó que había tomado heroína durante el embarazo.

Para 1993 padecía frecuentes episodios depresivos y su dependencia a la heroína se agudizaba. En marzo de 1994, durante un descanso de la gira en Roma, Kurt Cobain sobrevivió a un primer intento de suicidio.

Poco después, Courtney logró convencerle de iniciar una desintoxicación. Kurt Cobain ingresó en una clínica de Los Ángeles, pero la abandonó a los pocos días; el 5 de abril de 1994, en el pabellón de invitados de su casa de Seattle, puso fin a sus días de un escopetazo.

Dejó como despedida una carta de renuncias. La carta que fue hallada en la habitación donde yacía el cuerpo sin vida de Kurt Cobain, no estaba dirigida ni a su mujer Courtney Love, ni a su hija Frances Bean, sino a ese compañero de infancia que le dio un escape a su cruda realidad: Boddah.

A la historia infantil de este gran artista no le faltan traumas, pero quizá la historia más importante de su niñez sea la relación con Boddahsu amigo imaginario.

Tal vez, Boddah era producto de su constante búsqueda para escapar de la realidad y para enfrentar la soledad que sufrió durante su infancia.

Los padres del artista estaban preocupados por la propensión de su hijo a la fantasía, así que cuando uno de los tíos del músico se enlistó para Vietnam, le dijeron a Cobain que Boddah también había ido convocado, con la intención de que se olvidara de él para siempre.

Pero evidentemente Kurt no olvidó a su amigo y así lo evidencia esta carta.

Ésta es la traducción del texto original…

Para Boddah:

Hablando como el estúpido con gran experiencia que preferiría ser un charlatán infantil castrado. Esta nota debería ser muy fácil de entender. Todo lo que me enseñaron en los cursos de punk rock que he ido siguiendo a lo largo de los años, desde mi primer contacto con la, digamos, ética de la independencia y la vinculación con mi entorno ha resultado cierto. Ya hace demasiado tiempo que no me emociono ni escuchando ni creando música, ni tampoco escribiéndola, ni siquiera haciendo rock’n’roll. Me siento increíblemente culpable. Por ejemplo, cuando se apagan las luces antes del concierto y se oyen los gritos del público, a mí no me afectan tal como afectaban a Freddy Mercury , a quien parecía encantarle que el público le amase y adorase. Lo cual admiro y envidio muchísimo. De hecho, no os puedo engañar, a ninguno de vosotros. Simplemente no sería justo ni para mí. Simular que me lo estoy pasando el 100% bien sería el peor crimen que me pudiese imaginar. A veces tengo la sensación de que tendría que fichar antes de subir al escenario. Lo he intentado todo para que eso no ocurriese. (Y sigo intentándolo, créeme Señor, pero no es suficiente).

Soy consciente de que yo, nosotros, hemos influido y gustado a mucha gente. Debo ser uno de aquellos narcisistas que sólo aprecian las cosas cuando ya han ocurrido. Soy demasiado sencillo. Necesito estar un poco anestesiado para recuperar el entusiasmo que tenía cuando era un niño. En nuestras tres últimas giras he apreciado mucho más a todo la gente que he conocido personalmente que son fans nuestros, pero a pesar de ello no puedo superar la frustración, la culpa y la hipersensibilidad hacia la gente. Sólo hay bien en mí, y pienso que simplemente amo demasiado a la gente. Tanto, que eso me hace sentir jodidamente triste. El típico Piscis triste, sensible, insatisfecho, ¡Dios mío! ¿Por qué no puedo disfrutar? ¡No lo sé! Tengo una mujer divina, llena de ambición y comprensión, y una hija que me recuerda mucho como había sido yo.

Llena de amor y alegría, confía en todo el mundo porque para ella todo el mundo es bueno y cree que no le harán daño. Eso me asusta tanto que casi me inmoviliza. No puedo soportar la idea de que Frances se convierta en una rockera siniestra, miserable y autodestructiva como en lo que me he convertido yo. Lo tengo todo, todo. Y lo aprecio, pero desde los siete años odio a la gente en general…Sólo porque parece que a la gente le resulta fácil relacionarse y ser comprensiva.¡Comprensiva! Sólo porque amo y me compadezco demasiado de la gente. Gracias a todos desde lo más profundo de mi estómago nauseabundo por sus cartas y su interés durante los últimos años. Soy una criatura voluble y lunática. Se me ha acabado la pasión, y recuerden que es mejor quemarse que apagarse lentamente. Paz, amor y comprensión. Kurt Cobain.

Frances y Courtney, estaré en su altar.

Por favor, Courtney, sigue adelante por Frances,

por su vida que será mucho más feliz sin mí. Los quiero.¡Los quiero!»

Carta suicida de Kurt Cobain (Foto: AP)

 

Fuente De10.mx